El Talón de Aquiles de la Guardia Nacional

  thumbnailrodericknavarro

 

 

 

 

 

 

 

 

por @RoderickNavarro de @VFutura

El régimen de Nicolás Maduro se alzó en armas en contra del pueblo de Venezuela. Defiende a ultranza a los agentes del castro comunismo que están infiltrados en nuestro país, con el objetivo de instaurar el modelo de dominación cubano y hacernos dependientes de su sistema político y económico.

La Junta Patriótica Estudiantil y Popular, en su manifiesto de Mérida, ha conjugado el espíritu Nacional de la protesta en torno al ideal patriótico de esta Generación de luchadores: la Libertad.

La represión por parte de la GN y de los colectivos armados, ha quedado impune. Siguen muriendo jóvenes, los siguen hiriendo, apresando, torturando, secuestrando y desapareciendo por querer conquistar un futuro diferente al que este sistema político nos plantea. Por eso el mundo está con los ojos puestos en Venezuela: estamos en guerra.

Ahora bien, nosotros tenemos una verdadera ventaja en este conflicto social, frente a los que nos quieren dominar. Podemos ganar realmente y ser libres.

En todo el territorio nacional existen menos de 8000 efectivos de la Guardia Nacional. Solamente en la ciudad de Caracas hay alrededor de 3200 efectivos. Es decir, los otros 4800 están distribuidos en el resto del territorio. Hagamos un pequeño ejercicio: en los otros Estados, si dividiéramos en partes iguales la cantidad de efectivos, habrían 209 Guardias Nacionales en los otros 23 Estados. Pero mejor hagamos ese ejercicio en el campo de batalla: dividamos a los 4800 efectivos en Carabobo, Zulia, Aragua, Lara, Táchira, Mérida, Trujillo, Anzoátegui, Miranda, Bolívar, Barinas, Falcón y Nueva Esparta: existirían alrededor de 370 efectivos en cada Estado.

Ya va más de un mes de conflicto. Estos Guardias Nacionales están cansados: duermen con el mismo uniforme, no han dejado la guardia y muchos han desacatado la orden de reprimirnos.

En cambio nosotros somos millones. Millones de estudiantes y jóvenes en todo el territorio nacional. Son millones los familiares de estos jóvenes y estudiantes que están pasando trabajo por culpa de este régimen y de su sistema político.

Nosotros no estamos cansados: estamos indignados. Nosotros queremos Libertad: ellos quieren descansar. Nosotros somos hombres libres, luchamos por convicción: ellos son esclavos, deben obedecer órdenes que van incluso en contra de ellos mismos.

Ese es el punto débil de la Guardia Nacional. En número no nos superan. En fuerza espiritual tampoco.

Esta guerra que nos declaró el régimen la vamos a ganar. Venezuela transitará de nuevo a un proceso de reinstitucionalización del Estado y con ello, caminaremos hacia un sistema de libertades que nos garanticen a nosotros una digna existencia. Eso es lo que vamos a lograr con esta gesta heroica, por eso vamos con todo hasta el final.

En la calle demostramos de qué estamos hechos. Nosotros somos civiles que estamos desarmados pero nos estamos defendiendo con nuestras propias manos, estamos en nuestro legítimo derecho a preservar nuestras vidas.

El Guardia Nacional que utilice sus armas para disparar en contra de nuestros hogares, de nuestras familias y nuestras propiedades, se encontrará con las Trincheras de la Libertad. Barricadas que representan la dignidad de un pueblo que no se dejará dominar por los comunistas.

La Guardia Nacional tiene perdigones y bombas lacrimógenas: nosotros tenemos dignidad y honor.

 

Libertad o Nada